Hipotensión ortostática y POTS: síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento

Revisado por: Fernanda Castro Medina, Q.F.B., Cédula Profesional 13950891. Última revisión: 15 de octubre de 2026.

Te levantas de la cama o de una silla y sientes que se te nubla la vista, te mareas o tienes que volver a sentarte para no caerte. Si esto te pasa seguido, puede tratarse de hipotensión ortostática o de POTS (síndrome de taquicardia postural ortostática). Se parecen, pero no son lo mismo, y su tratamiento tampoco. En esta guía te explicamos cómo distinguirlos, cómo se diagnostican y qué opciones de tratamiento existen.

Lo esencial

  • En la hipotensión ortostática baja la presión al ponerte de pie. En el POTS se dispara el pulso (30 latidos por minuto o más) sin que baje la presión.
  • La base del tratamiento: líquidos, medias de compresión y levantarte por etapas. Los medicamentos, como midodrina o fludrocortisona, los decide tu médico.
  • Si el desmayo viene con dolor en el pecho, falta de aire, golpe en la cabeza o debilidad de un lado del cuerpo, acude a urgencias.

Hipotensión ortostática vs POTS: la diferencia clave

Cuando te pones de pie, la gravedad jala la sangre hacia las piernas. Normalmente, el cuerpo compensa en segundos: contrae los vasos sanguíneos y ajusta el ritmo del corazón. En estas dos condiciones, esa compensación falla de forma distinta.

Hipotensión ortostática POTS
Qué pasa al ponerse de pie Baja la presión arterial Sube mucho la frecuencia cardíaca, sin que baje la presión
Criterio de diagnóstico Baja de 20 mmHg o más en la presión sistólica, o de 10 mmHg o más en la diastólica, en los primeros 3 minutos de pie Aumento de 30 latidos por minuto o más (40 o más en adolescentes) en los primeros 10 minutos de pie
Quién la padece con más frecuencia Adultos mayores, personas con Parkinson, diabetes de larga evolución o que toman varios medicamentos Mujeres jóvenes de 15 a 50 años, con frecuencia después de una infección viral

Síntomas

Ambas comparten muchos síntomas al estar de pie, que mejoran al acostarse:

  • Mareo o sensación de desmayo
  • Visión borrosa o "en túnel"
  • Debilidad, cansancio intenso
  • Dolor de cabeza o de cuello y hombros ("en gancho")
  • Náuseas
  • Desmayos

En el POTS además son muy comunes las palpitaciones, el temblor, la intolerancia al ejercicio y la "niebla mental" (dificultad para concentrarse).

Causas más comunes

Hipotensión ortostática:

  • Deshidratación, calor, vómito o diarrea
  • Medicamentos: diuréticos, antihipertensivos, medicamentos para la próstata (alfabloqueadores), algunos antidepresivos y medicamentos para el Parkinson
  • Enfermedades del sistema nervioso autónomo: Parkinson, atrofia multisistémica, neuropatía por diabetes
  • Reposo prolongado en cama
  • Envejecimiento

POTS:

  • Aparece con frecuencia después de infecciones virales (incluido COVID-19), cirugías, embarazo o traumatismos
  • Se asocia a síndrome de hiperlaxitud articular (Ehlers-Danlos) y a enfermedades autoinmunes
  • En muchos casos no se identifica una causa única

¿Cómo se diagnostica?

  1. Prueba de pie activa (en consultorio): el médico mide tu presión y tu pulso después de 5 minutos acostado, y luego al 1, 3 y hasta 10 minutos de estar de pie.
  2. Prueba de mesa inclinada (tilt test): se hace en hospital. Te recuestan en una mesa que se inclina hasta casi quedar de pie, mientras te monitorizan.
  3. Estudios complementarios: análisis de sangre, electrocardiograma, Holter o ecocardiograma para descartar otras causas.

Te puede ayudar llevar a tu consulta un registro de tus síntomas: cuándo aparecen, qué estabas haciendo y qué medicamentos tomas.

Acude a urgencias si…

  • Te desmayas durante el ejercicio o acostado
  • El desmayo viene con dolor en el pecho, falta de aire o palpitaciones muy fuertes
  • Te golpeaste la cabeza al caer
  • Tienes debilidad de un lado del cuerpo o dificultad para hablar

Estos síntomas pueden indicar un problema cardíaco o neurológico que requiere atención inmediata.

Tratamiento sin medicamentos: la base de todo

En la mayoría de los pacientes, estas medidas son el primer paso y siguen siendo necesarias aunque se agreguen medicamentos:

  • Líquidos: 2 a 3 litros de agua al día, salvo que tu médico lo contraindique. Tomar 500 ml de agua rápido antes de levantarte puede ayudar.
  • Sal: en muchos casos se recomienda aumentar la sal en la dieta. Solo con indicación médica, sobre todo si tienes presión alta, problemas de riñón o de corazón.
  • Medias de compresión hasta la cintura o fajas abdominales.
  • Levántate por etapas: siéntate primero en la orilla de la cama unos segundos antes de ponerte de pie.
  • Maniobras de contrapresión: cruzar las piernas apretando los músculos, ponerte en cuclillas o apretar los glúteos cuando sientas el mareo.
  • Eleva la cabecera de la cama unos 10 a 20 grados.
  • Comidas pequeñas y frecuentes, y evitar el alcohol y los ambientes muy calurosos.
  • Ejercicio progresivo, sobre todo en POTS: comenzar con ejercicios acostado o sentado (bicicleta reclinada, remo, natación) e ir aumentando.

Medicamentos

Cuando las medidas anteriores no bastan, el médico puede agregar medicamentos. Los más usados son:

Midodrina

Es un medicamento que contrae los vasos sanguíneos y así sube la presión al estar de pie. Está indicada para la hipotensión ortostática sintomática; en POTS se usa a criterio del médico.

  • Hace efecto en aproximadamente una hora y dura pocas horas, por eso se toma varias veces durante el día.
  • La última dosis debe tomarse al menos 4 horas antes de acostarse, porque puede subir demasiado la presión al estar acostado.
  • Puede causar hormigueo en el cuero cabelludo, "piel de gallina" y dificultad para orinar.

Lee más en nuestro artículo: Midodrina: para qué sirve, dosis y por qué no se toma antes de dormir.

Fludrocortisona

Es un corticoide que ayuda a los riñones a retener sal y agua, lo que aumenta el volumen de sangre.

  • Su efecto no es inmediato: tarda varios días en notarse.
  • Requiere vigilar el potasio en sangre, la presión arterial y la aparición de hinchazón en las piernas.
  • Se usa con precaución en personas con insuficiencia cardíaca o presión alta.

Lee más: Fludrocortisona: para qué sirve y por qué es vital en Addison.

Otras opciones

Según el caso, el médico puede considerar otros medicamentos, como piridostigmina o, en POTS, dosis bajas de betabloqueadores o ivabradina. Varios de estos usos son fuera de la indicación aprobada y deben ser decididos y vigilados por un especialista (cardiólogo o neurólogo).

Importante: si tus síntomas empezaron después de iniciar un medicamento nuevo (por ejemplo, para la presión o la próstata), no lo suspendas por tu cuenta. Coméntalo con tu médico: a veces basta con ajustar la dosis.

Preguntas frecuentes

¿La hipotensión ortostática es peligrosa?

El mayor riesgo son las caídas y fracturas, sobre todo en adultos mayores. Por eso vale la pena tratarla aunque los síntomas parezcan leves.

¿El POTS se cura?

Muchos pacientes mejoran de forma importante con el tiempo, sobre todo los jóvenes y quienes siguen un programa de ejercicio progresivo. En otros casos es una condición crónica que se controla.

¿Puedo tomar midodrina y fludrocortisona juntas?

Sí, en algunos pacientes el médico las combina. Aumenta el riesgo de presión alta al estar acostado, por lo que se necesita vigilancia.

¿Qué especialista trata estas condiciones?

Generalmente cardiología o neurología. En hipotensión ortostática de adultos mayores, también geriatría.

Consulta disponibilidad

En Bioveta manejamos Midodrina 5 mg y Fludrocortisona 0.1 mg, medicamentos que pueden ser difíciles de encontrar en farmacias comunes. Si tu médico ya te los indicó, escríbenos por WhatsApp con tu receta para confirmar disponibilidad y tiempo de entrega.


Este artículo es informativo y no sustituye la consulta médica. No inicies, cambies ni suspendas un tratamiento sin indicación de tu médico.

Fuentes: consenso de la American Autonomic Society y la European Federation of Autonomic Societies sobre hipotensión ortostática; Heart Rhythm Society, declaración de consenso sobre POTS (2015); información para prescribir de midodrina y fludrocortisona.

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